Los Van Van - La maquinaria




A pesar de no ser un fanatico ferviente de Los Van Van, reconozco en Juan Formell una creatividad y sabor indiscutibles, y en su producción la capacidad de animar la fiesta más aburrida. Cada tanto me sorprende reinventando su sabor con temas que se ponen en el tope del gusto de muchos bailadores y de otros que no lo son tanto. Para no especular ni tomar partido, les dejo con el contenido que encontré en http://www.ecured.cu, esperando que no vengan los Blue Meanies Federales a acabarme con el post o a reclamar derechos sobre lo entrecomillado a continuación:

"Juan Formell y los Van Van, conocido popularmente como Los Van Van. Orquesta cubana fundada a fines de 1969 por el bajista Juan Formell. Legendaria agrupación que sigue vigente con la peculiar sonoridad (El Songo), un largo historial discográfico y los importantes logros en casi 40 años de trayectoria en los escenarios mundiales. 

En su repertorio se ejecuta el Son, la Música yorubá y el beat, y con ellos nace el songo, que crea nuevas posibilidades en la música bailable cubana. Al respecto dice Leonardo Acosta:
«Sorpresivamente —como suele suceder— el primer impulso decididamente renovador vino entonces de donde menos se esperaba: en el contexto de la tradicional “charanga” a base de violines, flauta y percusión, marco que parecía haber agotado sus posibilidades después del chachachá. Hacia 1968 fue la orquesta Revé, con su arreglista Juan Formell. Ya a principios del siguiente año, este mismo Formell con su bajo eléctrico y sus arreglos, se situaba al frente de su propia orquesta, los Van Van, para revolucionar el ambiente musical.Al cambio de timbres introducidos con los instrumentos electrónicos, correspondía un tratamiento orquestal distinto, sobre todo en las cuerdas, y las células rítmicas básicas sufrían una transformación evidente que afectaba tanto al contrabajo como a la sección de percusión, centrada en el baterista José Luis Quintana (Changuito),experto en ritmos afrocubanos. También cambió el estilo de las voces, y el éxito indiscutible de Van Van trajo su inevitable secuela de seguidores e imitadores. En mi opinión, un aporte nada despreciable de Formell ha consistido en poner en evidencia una vez más la perenne vitalidad del son cubano, pues en términos generales puede afirmarse que, así como el mambo surgió de una vivificadora inyección del son montuno oriental en el tradicional danzón, el ritmo de Van Van nace de un nuevo encuentro con el incontenible impulso rítmico de los soneros, dentro del mismo contexto orquestal que había dejado a un lado al danzón para convertirse durante veinte años en coto exclusivo del chachachá.»

La relación con el son, Formell la explica así: «... Siempre he tratado de entender cómo se hace un buen son. Por lo menos yo estudio esa música con seriedad, su estructura, el texto, estribillo... son patrones que he tratado de seguir fielmente.»

Pero en esta música hay otras influencias, maneras de hacer y estilos, sono-ridades y timbres, que le vienen, fundamentalmente, de la música brasileña y la norteamericana, porque un creador no se puede encasillar en un ningún tipo de música, por sugerente que esta sea. Así transformó la charanga que heredó de Revé, a la que le aportó nuevas sonoridades y un repertorio que cambió el modo de hacer y bailar la música cubana en la década del 70 hasta hoy. Con la Revé popularizó el changüí 68, surgido de la simbiosis de las pailas ejecutadas por Elio Revé, la utilización de la cajita china, el golpe de la Tumbadora y el tumbao del Piano.

Todos estos elementos fueron volcados después en esta agrupación: Los Van Van, 1969, en la que las orquestaciones contemporáneas y la limpieza de la ejecución, permite distinguir cada sección de la orquesta. El Violín es utilizado en forma más rítmica que melódica y combina la flauta con el sonido de la guitarra eléctrica. No puede separarse del impulso renovador de Formell a José Luis Quintana (Changuito), quien cambió los acentos rítmicos de la percusión, que determinan el estilo de Los Van Van. Formell diseñó la línea ritmática, pero Changuito le hizo algunos aportes: abandonó la batería y utilizó el timbal, el tom tom de pie, el Bombo, el Cencerro y el Platillo de aire; con ello se amplió el set percusivo. En el songo se utiliza la Platillo con platillo de pie, el cencerro y el bombo. Esto fue una novedad en el formato de las charangas, porque la batería se utilizaba fundamentalmente en las bandas de jazz.

El diseño rítmico del songo es diferente al resto de las agrupaciones cubanas de fines de la década de 1970. Al respecto dice Formell:

«no lo vendimos como algo nuevo, ni demasiado original, porque yo pienso que todos los ritmos son frutos de varias mezclas. Le pusimos songo. Luego hasta llegamos a olvidarnos de que se llamaba así... No obstante, sobre todo en el extranjero, el songo ha sido reconocido como un género. Cuando se han hecho versiones de números nuestros, al lado del título se ha consignado esa clasificación. Hay revistas que han publicado de qué forma se toca el songo y cuáles son sus características [...], grabamos un disco con la casa inglesa Island Record que bautizamos con ese nombre. Y con él empezó a difundirse por el mundo [...]. Sabemos que desde el punto de vista sonoro somos distintos al resto de las orquestas conocidas como salseras. Tenemos un timbre muy definido, que ha ido madurando y evolucionando con el tiempo, pero que es inconfundible.»

Esto queda demostrado en la forma que utiliza la percusión en De La Habana a Matanzas, un guaguancó con todas las de la ley; también se distingue por su riqueza tímbrica y la cadenciosa forma de abordarlo, el Baile del buey cansa’o, y el acento de rock que aparece en Anda, ven y muévete; El martes, pieza en la que combina el son con los elementos tímbricos del pop de los años 60, o el rap, conDeja la bobería, sin perder la cubanía que siempre lo ha identificado. Con sus innovaciones, Juan Formell refrescaba el ambiente musical cubano, ampliando las posibilidades de ejecución, al romper con las fórmulas acuñadas por la mejor tradición de las charangas.

Esta música, compuesta para ser bailada, admite ser escuchada con el mismo placer que puede sentir el bailador, pues nada hay de monótono o chabacano en ella, a pesar de que Formell se vale del tono picaresco en la mejor tradición del género, que aparece como un elemento reiterativo de fino humor criollo, en piezas como Dale calabaza al pollo, Tranquilo Motay en el ya mencionado Baile del buey cansa’o. Formell no deja de experimentar, y en la década del 80 introduce los trombones en su orquesta con objeto de cubrir el sonido central, pues este se movía entre los agudos: violín y flauta, y los graves, bajo y piano. Posteriormente incorpora el sintetizador.

Afirma Formell que: «El uso de sintetizadores e instrumentos electrónicos ha enriquecido la música cubana. No le ha quitado su sabor natural y con ellos sigue siendo, igualmente, expresión de nuestra cultura y nuestra tierra [...].»

Sobre la forma en que recoge los temas para crear sus obras, expresa Formell: «Para mí lo primero es la historia que voy a contar. Sí, no puedo hacer nada hasta que no tenga esa historia, que he recogido de algún lugar. Yo no me he desvinculado jamás de la vida de la población, no por nada, sino porque me gusta convivir con la gente, hacer una cola, oír conversaciones. La cola del pan es ideal para eso: ahí tú oyes cada cosa... Y es que el cubano tiene la virtud de que a veces resume una cosa muy importante con una sola frase. Y a partir de una frase a veces yo construyo una historia. Pero después de tener esa historia viene algo que es decisivo para mí: el montuno. Yo creo que la calidad del estribillo es lo que decide la suerte de un número bailable. Así que empiezo a la inversa, buscando un montuno que conmueva al bailador. Y como mismo hay vocación, destino, casualidades de la vida, hay una cosa misteriosa que se llama inspiración, que te baja un buen día no sé exactamente de dónde baja y empiezas a hacer el número. Pero nada de esto es fácil y la vida me ha demostrado que cuando uno fabrica un número, con ese número no pasa nada. Un caso de inspiración fue La titimanía.'Yo sabía la frase, pero vengo un día en el carro y veo a otro chofer que le para a una muchachita y le abre la puerta y me digo, “tiene titimanía” y empecé ahí mismo a cantar el estribillo. Eso es inspiración, ¿no?»

Otra peculiaridad de Juan Formell en el trabajo como Compositor es que escribe primero la música y posteriormente le pone la letra. Esto le facilita hacer una reflexión mayor acerca de lo que crea, porque no es lo mismo escribir una música para bailar, que no se escucha con tanto detenimiento, como ocurre con la canción. Pero hay más. Desde sus primeras composiciones: La candela, Felicítame y El guararey de Pastora, Formell tiene una permanente inquietud por actualizar el sonido de Los Van Van, sin afectar la dinámica que requiere el bailador. Como creador, ha cultivado changüí-shake, son con shake, el songo-changüí, el songo, la canción, el son, conga-son, palo-son.

Participó en el festival de Jazz de Angulema, donde actuó con Miriam Makeba, Feria de Nimes, en la que actuó con el grupo Kassav, de Martinica, Festival de Jazz de Amiens, Teatro Olympia de París, junto aRubén Blades y el grupo Los Seis del Solar


En el 2000 obtuvo el premio Grammy, en la categoría salsa, con su disco Llegó Van Van / Van Van is here. Sobre este galardón dijo Formell: «Es un triunfo de la música popular bailable que se hace después del triunfo revolucionario.» Pero sobre todo, este Grammy refleja la vitalidad de la música popular cubana contemporánea, expresión que Los Van Van de Juan Formell ha cultivado durante más de tres décadas. 


Discografía
Juan Formel y los Van Van
1969 Juan Formell y Los Van Van. Vol. I
1974 Juan Formell y Los Van Van. Vol. II
1974 Juan Formell y Los Van Van. Vol. III
1980 Juan Formell y Los Van Van
1982 El Baile del Buey Cansado
1983 Qué Pista
1984 Anda, Vén y Muévete
1985 La Habana Sí
1986 Eso Que Anda
1987 Al Son del Caribe
1988 El Negro No Tiene Nada
1989 Crónicas
1990 Aquí El Que Baila Gana
1992 Disco Azúcar
1994 Lo Último en Vivo
1995 Ay Dios, Ampárame
1997 Esto Te Pone la Cabeza Mala
1999 Llegó Van Van (ganador de un Grammy)
2005 Chapeando
2007 Empezó la fiesta (Dvd historia de los van van)
2009 Arrasando
2011 La Maquinaria (El fonograma fue producido por la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) en los Estudios Abdala)"


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